Risaralda, julio 2026; Fortalecer las capacidades de las empresas afiliadas es una de las apuestas permanentes de Asocolflores para impulsar la competitividad del sector. Como parte de este compromiso, cerca de 20 colaboradores del Vivero Pavas, empresa afiliada a la Dirección Nacional de Pequeños Productores (DNPP), avanzan en un proceso de certificación por competencias laborales y formación en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), desarrollado en alianza con el SENA Risaralda.
La iniciativa, gestionada por la DNPP, permitió articular el trabajo entre el vivero y el SENA para responder a las necesidades de formación de sus colaboradores. Actualmente, los participantes adelantan la certificación en la norma «Acondicionar plantas ornamentales según recomendaciones técnicas», al tiempo que fortalecen sus conocimientos en buenas prácticas agrícolas, contribuyendo a mejorar la calidad de los procesos productivos y el desarrollo del talento humano.
Esta formación hace parte de una alianza entre Asocolflores y el SENA que, durante varios años, ha promovido el acceso voluntario y gratuito de las empresas afiliadas a programas de capacitación, certificación por competencias laborales, actualización técnica y acompañamiento especializado. En Risaralda, esta articulación continúa consolidándose como una herramienta para fortalecer las capacidades de las empresas floricultoras y responder a los retos de un mercado cada vez más exigente.
Más allá de este proceso, la Dirección Nacional de Pequeños Productores desarrolla una estrategia integral para acompañar a las empresas afiliadas mediante programas de asistencia técnica, formación en Buenas Prácticas Agrícolas, sostenibilidad, responsabilidad social y espacios de transferencia de conocimiento, que contribuyen a la profesionalización del sector y al intercambio de experiencias entre productores.
El caso del Vivero Pavas demuestra cómo el trabajo conjunto entre Asocolflores, el SENA y las empresas afiliadas se traduce en oportunidades concretas para fortalecer el talento humano, mejorar la competitividad y generar valor para los pequeños productores. De hecho, otras empresas de Risaralda ya han manifestado su interés en vincularse a estos procesos de formación, ampliando el alcance de esta iniciativa en la región.